Monk Mode: Cómo cambiar tu vida en 30 días

Monk Mode: la guía definitiva

Hoy en día es muy fácil dejarse llevar por los diferentes estímulos que nos rodean: redes sociales, publicidad, televisión, amigos… todo está plagado de cosas que requieren tu atención.

Es por esta razón que durante los últimos años se ha puesto de moda estos períodos de tiempo conocidos como «Monk Mode» o «Modo Monje». Así que si quieres saber más sobre qué es esto del Monk mode y cómo puede ayudarte a llegar a niveles de progreso y productividad al alcance de muy pocos, este es tu sitio. ¡Quédate y aprende qué puedes hacer para dar un gran salto en tu vida en tan solo 30 días!

¿Qué es el Monk mode?

Es un período de tiempo en que se incrementa la disciplina, concentración, productividad, el vivir con intención y el compromiso con un objetivo.

Básicamente, consiste en dejarlo todo de lado excepto eso que realmente importa para conseguir ese objetivo que te has propuesto. Es una disrupción de la vida cuotidiana. En vez de ir haciendo un poco de todo cada día, durante un período X de tiempo te dedicas solamente a un objetivo en concreto.

Esto te permite poner el foco en lo que realmente te importa y necesitas hacer en ese momento. Buscamos cierto minimalismo en nuestra vida para poder dedicar todo nuestro tiempo a eso que queremos conseguir.

Si realmente quieres avanzar en algo, aprender o mejorar, vas a tener que dedicarle muchas horas. Es por esto que muchas personas tardan años en hacer cualquier cosa, ya sea abrir una página web, aprender un idioma o escribir un libro. Lo que sea.

Así que lo que hacemos cuando estamos en Monk mode es concentrar todas estas horas en un corto período de tiempo en el que nos dedicamos al 100% a eso. La clave para avanzar está en esta «obsesión» y dedicación intensa.

Aún y así, aunque pueda parecer un período duro en donde solo trabajas, esto no es así. Simplemente, lo que hacemos es eliminar todo eso que no nos aporta nada para así dedicar todo este tiempo a conseguir nuestros objetivos. Además de mantener cierta rutina o hábitos que nos permiten estar en un estado físico y mental «prime» para poder dar lo mejor de nosotros durante este período de tiempo de máxima productividad y concentración.

¿Cómo hacerlo?

Como te decía antes, cuando estamos en Monk mode entramos en un estado de máxima productividad y dedicación a nuestro principal objetivo. Es por esto que, poco a poco, se ha ido creando un protocolo a seguir durante estos períodos. De este modo puedes conseguir en pocas semanas o meses lo que de normal tardarías años en conseguir.

Este es el poder del Monk mode. La dedicación entera a tu objetivo, eliminando de forma temporal el resto de cosas que son irrelevantes para este.

Así que ahora veremos el protocolo del Monk mode y cómo puedes adaptarlo a ti para lograr en tan solo 30 días lo que habrías tardado meses o años en conseguir.

Pero antes quiero comentarte que aunque pueda parecer un período de sacrificio (que lo es), en verdad no es tan malo cómo parece. De hecho, la mayoría de gente que lleva a cabo este protocolo termina por gustarle y lo implementan de forma regular en su vida.

Esto se debe a que aunque sacrificas la parte más social e interactiva con el mundo exterior, lo que consigues es conectar contigo mismo y llegar a una paz y tranquilidad interior realmente reconfortante.

Así que dicho esto, veamos la primera parte de este protocolo.

1. Elimina todas las distracciones

Este es el punto clave del protocolo. Para llegar a dichos niveles de concentración y productividad debes renunciar a todas las distracciones. Nada puede interponerse entre tú y tu objetivo. Nada.

Mientras estás en Monk mode debes comprometerte al 100% con tu rutina y objetivo. Obviamente, hay momentos para todo, pero el elemento principal de tu día debe ser trabajar en tu objetivo. Para salir de fiesta, hacer maratones de Netflix y perder el tiempo en redes sociales ya está el resto del tiempo que no estás en Monk mode. Pero mientras dure el período de tiempo que tú mismo vas a establecer, debes estar comprometido al 100% con el protocolo. Sin excepciones.

Para ello voy a nombrarte varias de las distracciones más comunes junto con una posible «solución» que podrías implementar para eliminar o reducir al mínimo posible esta distracción:

Redes sociales: elimina todas las aplicaciones de redes sociales que tengas en tu móvil. No necesitas Instagram, Twitter ni Facebook para cumplir tu objetivo. En el caso de que estas redes sean parte de tu trabajo u objetivo, úsalas a través del ordenador. Desde el móvil no vas a trabajar, sino que vas a perder el tiempo… Así que reduce tu tiempo en redes sociales a menos de 30 minutos diarios. A poder ser, a 0.

Limpia tu escritorio: tanto tu escritorio físico cómo digital (el del ordenador) deberán estar limpios y ordenados antes de empezar. Si hace falta, dedica un par de horas a quitar y organizar todo lo que tengas por allí tirado. En cuanto al escritorio de tu ordenador, no deberías tener más de 5 o 6 pestañas en este, así que organízalo en carpetas o quita todo lo que no sea relevante para tu objetivo.

Reduce el tiempo que pasas en tu móvil: hoy en día el móvil es la distracción nº 1 de nuestras vidas. Es por esto que te recomiendo que reduzcas su uso al máximo. Quita todas las redes sociales y aplicaciones que no necesites y organiza bien tu pantalla inicial. El 90% de nosotros no necesitamos el móvil para cumplir nuestros objetivos, ya que el 99% de cosas que hagas en este pueden ser hechas desde tu ordenador, sitio donde debería ser más fácil controlar lo que haces.

Así que te recomiendo un reto: ¿Cuán bajo puedes mantener tu tiempo en pantalla?

Para hacerlo, descárgate una app que te permita controlar el tiempo que pasas en el móvil y bloquear ciertas aplicaciones para no usarlas cuando no deberías. Mira, también, que te permita poner un widget en tu pantalla inicial que te diga cuanto tiempo llevas utilizando el móvil. Así eres más consciente del uso que haces de este. En mi caso utilizo ActionDash, pero puedes usar la app que más te guste.

Elimina YouTube del móvil: ver vídeos en YT puede ser de gran utilidad para avanzar, pero solo si estás realmente pendiente de lo que se dice, tomas apuntes y vas implementando lo comentado en el vídeo. Para hacer esto no necesitas tener YT en el móvil. Lo mejor será que lo hagas todo desde tu escritorio con el ordenador.

Estas son solo algunas de las distracciones que debes eliminar para poder llegar a este estado óptimo de productividad que realmente marque la diferencia. Algunos ejemplos de otras distracciones a evitar son: ir de fiesta, videojuegos, ir de compras, navegar por internet sin sentido…

Tú mismo debes detectar qué actividades te están quitando tiempo y eliminarlas o reducirlas al máximo durante el período que dure tu Monk mode. Cuando termines ya volverás a ellas si quieres.

2. Reglas a seguir

Ahora que ya has visto todo lo que debes eliminar para poder dedicarte al 100% a tu objetivo, es el momento de ver las reglas que debes seguir durante tu protocolo de Monk mode.

Cómo verás, son reglas muy simples, pero importantes para poder conseguir este estado de productividad óptimo que buscamos. Las 2 reglas principales son:

1. Escoger 1-3 objetivos: queremos claridad y máxima concentración en tus objetivos. Por eso es vital que no tengas demasiados frentes abiertos. Elige un objetivo o dos y ponte manos a la obra. Si quieres hacer demasiadas cosas terminarás por distraerte tú solo cambiando de una tarea a otra. Cuantos menos objetivos mejor.

Si quieres hacer muchas cosas, elige una o dos cada vez y haz el mismo protocolo varias veces en períodos distintos. No pretendas solucionar toda tu vida en tan sol 30 días. Aunque, si lo haces bien, 30 días son suficientes para avanzar de forma espectacular hacia un objetivo (sí, sí, lo has oído bien… un objetivo, no 25).

2. Comprométete contigo mismo y sé disciplinado: mientras dure tu período de Monk mode no rompas las reglas que te hayas marcado. Debes aprender a refrenar tu necesidad de evitar el aburrimiento a toda costa. A veces, el estar callado con tus propios pensamientos es lo que te permite realmente ahondar en tus ideas y en tus prioridades.

Si 30 días te parece demasiado, puedes empezar haciendo un protocolo de 7 días, pero nunca rompas el protocolo. Si no te ves capaz de aguantar, empieza con poco y ve aumentando poco a poco, pero de esto ya hablaremos más adelante en el apartado de «¿Cuándo hacer Monk mode?».

Ahora, antes de ver cómo puedes crear tu propio protocolo, veamos brevemente los objetivos a los que deberías aspirar durante tu protocolo. Así luego podrás valorar mejor qué acciones incluir y cuáles no en tu propio protocolo.

3. Cómo hacer Monk mode correctamente (objetivos + premisas básicas)

Hasta ahora he intentado explicarte más o menos de que va esto del Monk mode. Pero por si aún no ha quedado claro voy a comentarte algunos aspectos clave que debes considerar acerca de este protocolo.

El Monk mode está pensado para coger tu atención y dirigirla única y exclusivamente hacia un objetivo muy concreto, haciendo que este avance de forma mucho más rápida de lo que es posible durante nuestro día a día normal.

De aquí el nombre del protocolo: «modo monje». Al igual que los monjes que se enclaustran en monasterios durante años y dedican todo su tiempo a la contemplación y a rezar, nosotros vamos a dedicar todo nuestro tiempo a trabajar en un objetivo.

Es por esta razón que este protocolo persigue los siguientes objetivos:

  • Incrementar el output de tu trabajo y productividad
  • Reducir los inputs y distracciones
  • Crear la base de buenos hábitos que perduren en el tiempo
  • Aumentar la conciencia de ti mismo

Para ello, pero, debemos renunciar a ciertas cosas. Algunas de estas cosas son:

  • Placeres y adicciones de todo tipo (comida basura, salir de fiesta, alcohol…)
  • Interacciones sociales
  • Uso de las redes sociales
  • Comodidad (afrontar la realidad de conseguir tus objetivos no va a ser cómodo)
  • Mirar el móvil de manera compulsiva (cuando estás aburrido, no sabes que hacer…)

Estas son solo algunas de las cosas a las que vas a renunciar  durante tu periodo de Monk mode. Pero tranquilo, no te alteres… tampoco te pido que elimines todo esto de tu vida al 100%. Porque tampoco es realista.

Obviamente, no vas a estar 30 días sin salir de casa y sin hablar con nadie. Tampoco es eso. Pero debes aprender a disminuir todos estos ítems al máximo. Prueba a reducir el uso de las redes sociales a 30′ al día, a mirar el móvil solo cada X horas al terminar un bloque de trabajo intenso y a quedar con amigos para desconectar de forma ocasional en vez de cada día durante 3 horas…

Monk mode no significa pasarse las 24 horas del día trabajando, aunque sin duda tu nivel de intensidad y cantidad de trabajo deberán incrementar. Monk mode consiste en aprender a poner el foco, estar contigo mismo y eliminar las distracciones, a no depender de nada ni de nadie y sobre todo a conseguir claridad sobre qué quieres realmente.

Monk mode consiste en eliminar todo el ruido (o gran parte de este) de nuestro día a día y centrarnos en nosotros mismos y en lo que nosotros queremos. Se trata de que persigas tus objetivos dejando de lado el resto de cosas menos importantes en este momento. Porque ya habrá tiempo para lo demás.

Este protocolo es un sprint hacia tus objetivos, un tiempo limitado que te permite centrarte realmente en algo y sacarlo adelante para luego volver de nuevo a tu vida normal. En esto es en lo que consiste realmente el Monk mode.

Así que dicho esto es el momento de hablar sobre cómo puedes hacerlo para crear tu propio protocolo. ¡Vamos a ello!

4. Establece tu propio protocolo

Todo protocolo de Monk mode cuenta con varias reglas que seguir de forma estricta y sin excepciones. Cada uno debe elegir que reglas son las que mejor se adaptan y más le convienen según su situación y objetivo actual.

Para ello hay 3 reglas básicas no-negociables destinadas a mantenernos en un estado óptimo tanto mental como físico. De este modo, nos aseguramos de que estamos preparados para aguantar la intensidad de este período.

Por otro lado, tenemos las reglas optativas y personalizables las cuales vas a tener que escoger tú mismo para adaptar el protocolo a tu situación y necesidades actuales. Así que dicho esto, veamos cuáles son las 3 reglas básicas de todo Monk mode.

Básicos no-negociables

Estas son las reglas que todos debemos seguir sin excepciones. Estas son los que nos capacitarán para soportar y superar de forma exitosa este período de intensidad elevada:

  1. Prohibido alcohol, tabaco o cualquier otra droga.
  2. Hacer ejercicio mínimo 30 minutos al día.
  3. Meditar mínimo 10 minutos al día.

Estas son las 3 reglas no-negociables del Monk mode. Ahora entraremos un poco más en detalle en cada una de ellas.

1. Prohibido alcohol, tabaco o cualquier otra droga.

Estas solo te perjudican y te hacen menos productivo. El «mono» y la necesidad de consumir estas sustancias hacen imposible que consigas llegar a los niveles de concentración necesarios para hacer un cambio realmente significativo en un corto período de tiempo.

Además, todas estas sustancias te hacen más lento al pensar y hacen que te canses más rápidamente. Por mucho que puedas creer que alguna de estas drogas te ayudan, no lo hacen. Así que simplemente deja de consumirlas durante el período que dure el protocolo.

2. Hacer ejercicio mínimo 30 minutos al día.

Activar tu cuerpo cada día es vital para mantener altos tus niveles de energía. Tu físico influye de forma notable a tu mente, por lo que debes mantener ambas en un buen estado. Mi recomendación es que hagas un mínimo de 30 minutos diarios de ejercicio, ya sea ir al gym, hacer yoga, salir a correr o jugar a baloncesto. Lo que sea.

Si estás cansado puedes simplemente salir a caminar 30′. Esto va a activar tu cuerpo sin pedirle un gran esfuerzo. Además, andar va muy bien para despejar la mente y tener nuevas ideas. Moverte va a hacer que tu trabajo sea de mejor calidad, así que no pongas excusas y haz cada día un poco de ejercicio.

3. Meditar mínimo 10 minutos al día.

Por mucho que te cueste, meditar va realmente bien para despejar la mente. Hay muchos tipos de meditación, así que busca alguna que se adapte a ti. Meditar ni que sean 10′ al día va a permitirte resetear la mente, despejarla y darle un respiro para luego volver a la marcha más fuerte.

Como te decía antes, para llegar al nivel de concentración y dedicación necesario para hacer un cambio significativo vas a necesitar estar en un estado óptimo. Así que medita y ayuda a tu mente a entrar en este estado «prime» que tanto le conviene.

Otras variables personales (optativas)

Vistos los 3 pilares fundamentales de todo Monk mode, es el momento de pasar a la parte personalizable. Mi recomendación es que escojas 2-3 reglas más según tus necesidades. No más.

Sobrecargar tu protocolo de reglas solo lo hará todo más difícil. Lo ideal es tener pocas reglas pero potentes y seguirlas al pie de la letra. Por lo general las reglas que te pongas deberán ir destinadas a mejorar tu estado físico o mental, reducir distracciones o aumentar tu output (cantidad de trabajo que quieres hacer). Así que dicho esto veamos algunas de las reglas que podrías incorporar a tu protocolo:

No cafeína

Aunque no te lo parezca la cafeína puede estar afectándote negativamente. Si solo tomas café de forma ocasional no pasa nada. El problema está en el consumo habitual y elevado de cafeína. Este lo que hace es generarte una dependencia a la cafeína para ir tirando. Puede que mientras estés bajo los efectos de esta te encuentres perfecto, pero poco a poco sus efectos disminuyen y con ellos también lo hace tu capacidad de concentración y niveles de energía.

Es por esto que, si consumes café de manera habitual, te recomiendo que incluyas esta regla en tu protocolo. Puede que los primeros 6-7 días se te hagan duros, pero luego verás como tus niveles de energía vuelven a incrementar y tienes más energía y de forma más sostenida que antes.

Hacer dieta

Aquí lo importante no es la dieta que hagas sino el seguir un régimen alimenticio que te mantenga con unos buenos niveles de energía durante todo el día. Comer bien es crucial para tener esta estabilidad física y mental que vas a necesitar durante tu protocolo, y la comida basura no ayuda.

Así que escoge la dieta que más te guste o te convenga (keto, paleo, detox, vegana…) y síguela el máximo posible. Para ello te recomiendo que busques un tipo de alimentación sana, pero que sea sostenible a largo plazo. Para ello es vital que te guste lo que comes, así que busca el modo de introducir alimentos saludables de forma apetecible.

Menos de X minutos al día en pantallas

Aquí lo que buscamos es «desintoxicarnos» y desengancharnos de las redes sociales y otras aplicaciones o canales que no nos benefician. Mi recomendación es que te pongas un límite de 30 minutos diarios de pantallas (redes sociales, Netflix, YouTube…) destinadas al placer. Si por lo que sea necesitas usar YT para ver un tutorial no cuenta, pero asegúrate de no desviarte y terminar viendo otras cosas por las cuales no habías entrado.

Minimizar al máximo nuestra exposición a pantallas nos ayudará a alcanzar tiempos más largos de máxima concentración a la vez que nos permite pasar más tiempo con nosotros mismos. La mayoría de personas pasan varias horas al día delante de una pantalla por placer o para «desconectar», no por trabajo. Si las reduces al máximo, no solo vas a tener más tiempo para trabajar en tu proyecto, sino que además vas a tener más tiempo libre para aburrirte y estar solo con tus pensamientos. Puede que esto te parezca horrible, pero así es como surgen las mejores ideas y conexiones, en el silencio con uno mismo.

Leer 30 minutos al día

Leer es uno de los mejores hábitos que uno puede implementar. Este te permite aprender de los mejores en un tema en concreto para luego poder aplicar lo que vas aprendiendo en tu día a día. Por eso te recomiendo que incorpores esta regla en tu protocolo, pero sin pasarse. Formarse está bien, pero en Monk mode lo que buscamos es pasar a la acción de forma masiva. Lee, aprende e implementa. Pero no te dejes coger por la ilusión de progreso que a veces da el leer. Sin acción no hay progreso. Leer debe ayudarte a tomar acción, no impedírtelo.

En quanto a qué deberías leer, mi recomendación es que leas sobre algo relacionado con tu objetivo actual. Si quieres crear tu página web, lee sobre copywriting o diseño web. Si quieres crear un producto, lee sobre cómo hacer mejores ofertas o cómo publicitar tu producto. Y así sucesivamente. Lo que debes buscar aquí es leer 30′ sobre algo en lo que estás trabajando para luego poder implementar lo que hayas aprendido.

Aislamiento intencional y selectivo

Lo que buscamos aquí es un retiro consciente de nuestras obligaciones sociales. Todo eso que no sea esencial puede categorizarse cómo distracción. Tampoco se trata de aislarte, pero sí de escoger y ser mucho más selectivo sobre con quién quedas y cuándo. Monk mode es un período donde minimizamos distracciones así que debes aprender a decir que no.

Al empezar el protocolo, diles a tus amigos y familiares que estás haciendo este desafío del Monk mode para que así entiendan un poco más por qué estás más distante durante este período. Si haces Monk mode de forma regular llegará un momento en que ya lo sepan y entiendan que durante ciertas épocas del año estás «desaparecido» trabajando en tus proyectos.

Hacer X bloques de trabajo intenso al día

Mi experiencia me dice que cuando más se avanza es cuando dedicas un par de horas seguidas a una sola tarea y te centras en esta al 100%. Estos son los bloques de trabajo intenso o también conocidos cómo «deep work», es decir, trabajo profundo. Dedicar varios bloques al día a tu objetivo es un requisito indispensable para progresar hacia este.

Te invito a que te marques varios bloques al día (lo ideal sería 2-4 bloques de 1’5-2 horas) y que los lleves a cabo sin excusas. Estos deben ir dedicados al trabajo más intenso y difícil de ejecutar para lograr tu objetivo. El resto de trabajo más automático puedes hacerlo en otros momentos. Asegúrate, pero, de dedicar ni que sea un par de veces al día un bloque de tiempo de pura concentración y trabajo intenso.

Otras opciones

Hay muchas otras posibles reglas que puedes implementar. Pero recuerda: menos es más. Sobrecargar de reglas tu protocolo solo lo hará más difícil de seguir y te dejará con menos tiempo para lo que realmente importa, el trabajo.

Toda regla que pongas debe ir dirigida a mejorar tu capacidad de hacer trabajo intenso. De aquí la importancia de mantener tu cuerpo y mente en un estado óptimo, debido al desgaste que este tipo de trabajo supone. Además, debes aprender a pasar gran parte del tiempo libre que tengas (que no suele ser mucho) a desconectar del mundo y conectar contigo mismo. En el silencio es cuando eres más capaz de detectar qué quieres realmente y cuál es la mejor opción para lograrlo. Así que dicho esto veamos algunas otras reglas que puedes implementar en tu protocolo:

  • Completar tareas atrasadas que posponías constantemente para «mañana»
  • Aprender una habilidad
  • Hacer X cantidad de X tipo de trabajo o prospección
  • Agradecer 3 cosas cada mañana

Tú eliges. Al hacerlo ten en mente los objetivos reales de este protocolo para asegurarte que las reglas no te desvían de estos. Este es un período para trabajar en ti y tus objetivos intensamente. El objetivo del Monk mode es eliminar todo lo que no te aporta nada de forma temporal y reemplazarlo por una rutina que nos permite estar en un estado óptimo tanto físico como mental para dar el 100% y avanzar de forma espectacular hacia nuestros objetivos.

Así que mantén esto en mente y pasemos al quinto y último paso sobre cómo hacer Monk mode.

5. Seguimiento (tracking)

Este paso es el menos importante de todos, sobre todo una vez ya te has acostumbrado a hacer Monk mode de forma recurrente. Aún y así, hacer un seguimiento puede ser muy útil las primeras veces o esas veces que notas que te está costando más mantener y seguir las normas que tú mismo te has puesto.

Lo ideal es entrar en un estado de disciplina y foco máximo que haga que ni se te ocurra romper las reglas. La verdad, pero, es que al principio esto no es tan fácil. Así que por ello te propongo que hagas un seguimiento de tu protocolo de la siguiente manera.

Primero de todo escribe tu protocolo en una pizarra/papel que puedas colgar y hazlo visible. Es vital que cada día lo primero que hagas sea ver tu protocolo allí escrito y te fijes en él, por lo que puedes colgarlo en la puerta de tu habitación, en tu escritorio o donde te sea más práctico. Luego, al final del día, marca una X en tu calendario si has seguido todo el protocolo sin saltarte nada.

El objetivo es llegar a 30 días seguidos de Monk mode. Puede que al principio te cueste. Sobre todo la parte de dejar alguna «adicción» que puedas tener, ya sea dejar la cafeína, el tabaco, la comida basura o mirar el móvil cada 15 minutos. Es por esta razón que los primeros 7 días son los más duros. Una vez superados, pero, empieza lo realmente bueno. Tus niveles de energía suben, tu capacidad de concentración aumenta y la cantidad de trabajo que eres capaz de hacer en un solo día se multiplica. Y todo esto debido al simple hecho de eliminar ciertas distracciones y adicciones y sustituirlas por ciertos hábitos saludables que nos ayudan a estar en un estado óptimo.

La rutina

Muchas personas se preguntan cómo debería ser su rutina diaria durante su Monk mode, y la verdad es que no hay una respuesta correcta o universal a esta pregunta.

Esto se debe a que cada uno debe crear su propio protocolo y adaptar su rutina a este. Aún y así, voy a darte un ejemplo de la rutina que podrías seguir durante tu Monk mode para que te sirva de inspiración. Al fin y al cabo, tu rutina debe ser aquella que te ayude a conseguir las siguientes 3 cosas:

  • El objetivo específico que tengas
  • Tranquilidad y paz interior
  • Reducción de comportamientos compulsivos, adicciones y distracciones

Desde fuera puede parecer que tu rutina durante Monk mode es muy aburrida o poco estimulante, pero la verdad es que de eso se trata. Aquí no buscamos nuevas experiencias ni pasarlo en grande, sino un período de tranquilidad total que nos permita serenarnos y centrarnos al 100% en una única cosa. Para ello necesitas eliminar estímulos para aumentar tu concentración.

Así que veamos una posible rutina durante Monk mode:

  • 6:00 – Despertar
  • 6:05 – Desayunar
  • 6:30 – Bloque de trabajo 1 (2-2’5 horas)
  • 9:00Rutina de mañana (meditar, journaling, tomar el aire + movilidad articular…)
  • 9:30 – Lectura (a poder ser al aire libre o tomando el sol)
  • 10:00 – Bloque de trabajo 2 (1’5-2 horas)
  • 12:00 – Hacer ejercicio
  • 13:00 – Ducha
  • 13:30 – Comer + Relajarte unos minutos (sofá, tomando el sol…)
  • 14:30 – 30′ de siesta o salir a pasear (prefiero pasear, pero si estás muy cansado puedes dormir un poco)
  • 15:00 – Bloque de trabajo 3 (2’5-3 horas, puedes parar 5′ entre medio para estirar las piernas y descansar la vista)
  • 18:00 – Descanso de 30′ (puedes dar un paseo, estar un rato con amigos o familia o incluso descansar en silencio inmerso en tus pensamientos)
  • 18:30 – Desarrollo de una habilidad (este bloque de trabajo debería ser más light debido al cansancio acumulado, aprovecha para hacer esas tareas que tienes que hacer, pero que son muy automáticas como responder emails, ordenar y clasificar archivos…)
  • 19:30 – Cenar + Relajarte (aquí si quieres puedes mirar algo en Netflix para desconectar, no queremos ir a dormir pensando en lo que tenemos que hacer, ya que así vas a dormir peor)
  • 21:00 – Rutina de noche (preparar cosas para el día siguiente, higiene, lectura por placer justo antes de dormir…)
  • 22:00 – Dormir

Como puedes ver esta rutina se centra en 2 pilares fundamentales. El primero es el trabajo. A lo largo del día hacemos 4 bloques de trabajo. Los 3 primeros más intensos (6-7 horas) y el último un poco más light (1 hora). Y ahora puede que estés pensando que esto es lo que trabaja alguien en su día a día normal… pero la verdad es que no.

Estos bloques de trabajo están pensados para poder hacerlos con un nivel de concentración máximo debido a que se centran en un solo objetivo además de estar repartidos durante el día. De esta forma, entre medio podemos hacer estos descansos estratégicos que nos permiten recargar pilas y volver a la marcha con todo.

Estos descansos son el segundo pilar crucial. Son descansos para recargar pilas, ya sea haciendo ejercicio, activando el cuerpo saliendo a pasear o incluso desconectando un poco leyendo o hablando con amigos. Como podrás ver, aquí no entra ningún tipo de input externo que pueda distraernos o perjudicar nuestra capacidad de concentración y de trabajo (nada de redes sociales, nada de salir de fiesta y nada de perder el tiempo con cosas que no nos aportan nada).

Por esta razón Monk mode es un protocolo tan exitoso. Porque te permite entrar en un estado y en un entorno de máxima concentración en un objetivo. Y sí, puede ser duro al principio, pero cuando llevas una semana te acostumbras y le encuentras el gusto al protocolo debido a que te encuentras mejor, con más energía, más tranquilo y además te das cuenta de que estás siendo capaz de sacar adelante una cantidad enorme de trabajo.

Ahora pues, es el momento de ver las 3 modalidades de monk mode que existen, cuándo implementar este protocolo y cómo encontrar equilibrio en tu vida con este protocolo.

Modalidades de Monk mode, cuándo hacerlo y cómo encontrar el equilibrio

Cómo habrás visto, este protocolo se basa en la intensidad. Comprimes una gran cantidad de progreso y trabajo en unas pocas semanas o meses. Y esto tiene un desgaste. Hacer Monk mode te ofrece una gran cantidad de beneficios, pero a su vez también tiene varios inconvenientes. Por esta razón es vital aprender a encontrar el equilibrio entre tus periodos de Monk mode y tu vida «normal».

Para hacerlo, primero debemos conocer los 3 tipos de Monk mode hay. Esta clasificación va a ayudarnos a ver con más claridad cómo podemos adaptar este protocolo a nuestra vida. Así que vamos a ello.

Las 3 modalidades de Monk Mode

Monk mode total

En este modo te retiras completamente de la sociedad y todas sus distracciones. Básicamente, te vuelves cómo un monje durante largos períodos de tiempo. De hecho, este protocolo es casi imposible de hacer sin vivir aislado o en un monasterio de algún tipo. Ya sea una cabaña en la montaña, una casita apartada…

Este suele durar varios meses o incluso años (de 9 meses a varios años). Sin duda esto te da grandes ventajas… pero si estás leyendo esto probablemente no quieras convertirte en un monje, sino que solo quieres los beneficios que implica un estilo de vida «monástico». A mi parecer, este tipo de Monk mode solamente es viable si lo haces por la extrema necesidad de salir de un estilo de vida tóxico y que no te llena en absoluto. Pero para la mayoría esta no es la solución a sus problemas, así que pasemos a ver el siguiente tipo de Monk mode.

Monk mode estacional

Este combina períodos de aislamiento prácticamente total y máxima concentración para así apartarse de todas las distracciones, tentaciones y estímulos externos, con períodos de vida «normal» o incluso relajada.

Básicamente, consiste en aprender a combinar ambos estilos de vida para así coger lo mejor de ambos mundos. Por un lado, tienes períodos de máxima concentración, trabajo y un progreso brutal, y por el otro tienes períodos de diversión, descanso y vivir la vida con esos a quienes amas.

Este suele consistir en unos 3-6 meses de Monk mode al año (con pequeños descansos entre medio) y el resto de tiempo es de «mantenimiento». Este está pensado para avanzar en medio año mucho más que de normal y el resto del año ponerse en piloto automático manteniendo lo que has conseguido sin la necesidad de avanzar o progresar.

Pero oye, la cantidad de Monk mode que haces al año la decides tú. Aquí te he puesto un ejemplo del que parece ser la mejor forma para sacar el máximo potencial a este protocolo, pero no tienes por qué hacerlo así.

De hecho, yo no lo hago así. Pero tranquilo, si aún no sabes cómo puedes implementar este protocolo a tu vida no te preocupes… sigue leyendo y cuando pases a la parte de «Cuándo hacer Monk mode y cómo encontrar el equilibrio en tu vida» todo tomará sentido y forma. De momento solo necesitas conocer los diferentes tipos de Monk mode que hay para luego ver cómo puedes adaptarlos a tu vida.

Monk mode selectivo

Este consiste en la eliminación de ciertas distracciones para dedicar más tiempo a nuestro proyecto, es decir, en vez de renunciar a casi todo para centrarnos al 100% en algo, renunciamos únicamente a ciertas cosas para poder dedicar más tiempo, energía y esfuerzo a otras que nos importan más.

Un ejemplo, sería seguir con tu vida normal pero renunciar a salir de fiesta los fines de semana y a las redes sociales. Luego utilizarías todo este tiempo que has «desbloqueado» (fines de semana y un par de horas por las tardes) a tu objetivo o proyecto. Así lo que hacemos es aplicar el Monk mode a pequeña escala, aunque los beneficios y cantidad de trabajo que serás capaz de sacar adelante no será tan grande como si hicieras Monk mode estricto (siguiendo todo el protocolo y no solo una parte).

Cuándo hacer Monk mode y como encontrar el equilibrio en tu vida

Ahora que ya conoces los 3 tipos de Monk mode que existen, es el momento de ver cómo puedes integrarlos en tu vida. Para ello, voy a mostrarte varios consejos y situaciones en las que puedes aplicar los distintos tipos de Monk mode para tu beneficio.

Para empezar, me gustaría hablar del Monk mode total. Este tipo de Monk mode no tiene ningún sentido para la mayoría de personas, aunque sí que puede ser útil en algunos casos. Estos casos son los siguientes:

  • Creación de una startup/empresa: si eres joven, no tienes ninguna obligación y puedes permitirte estar un año o dos encerrado y trabajando de forma obsesiva en un proyecto puede que para ti el Monk mode total tenga sentido. Así es probablemente cómo nacieron la mayoría de grandes empresas como Microsoft, Amazon o Facebook. Si realmente quieres llegar a estos niveles de «éxito» empresarial seguramente este sea uno de los mejores caminos que puedes seguir para conseguirlo (aunque tampoco hay garantías).
  • Oposiciones/Doctorado: de nuevo, si no tienes grandes obligaciones que atender y estás llevando a cabo una tarea de gran relevancia para tu futuro, a lo mejor un año de Monk mode estricto es tu mejor opción. Probablemente, si quieres sacarte las oposiciones de notario, registrador de la propiedad, juez, fiscal… o cualquier otra oposición de «alto nivel», el Monk mode total sea la mejor solución para ti. Este es el modo de darlo todo durante un año o dos, sacar esto adelante y luego vivir «tranquilamente» una vez ya estás dentro.
  • Otras empresas muy ambiciosas: por lo general, cualquier cosa muy ambiciosa y «casi imposible» de conseguir que puedas imaginar puede servirse de la utilidad del Monk mode total, sobre todo si no tienes otras obligaciones que atender (hijos, personas que dependan de ti…). Si quieres ser futbolista profesional, atleta olímpico, CEO de una gran empresa, ministro… y realmente quieres darte la oportunidad de conseguirlo, prueba con el Monk mode total. Si realmente eso es lo que quieres vas a necesitar llegar a unos niveles de concentración, trabajo, disciplina y constancia que prácticamente solo pueden alcanzarse a través de largos períodos de Monk mode.

Como has visto, el Monk mode total es una medida extrema para casos extremos. Pero como la mayoría no pretendemos dedicar toda nuestra vida a una cosa de este calibre, ahora veremos qué podemos hacer para incorporar este protocolo en nuestra vida de forma más «moderada o equilibrada». Y ¡ojo!, con esto no te digo que si no haces Monk mode total no puedas tener grandes ambiciones o aspiraciones, pero sí que probablemente no llegues a esos niveles de «éxito». Esto se debe a que lo que buscas es equilibrio y estas empresas requieren de una obsesión y compromiso total. Si quieres ser el mejor de la historia del baloncesto, no puede existir nada más que el baloncesto para ti. El resto de cosas solo te frenarán.

Desde mi punto de vista, creo que es mejor tardar más en llegar a donde quiero ir pero disfrutar del camino que llegar muy rápido pero agonizando. Tú decides. Pero no me enrollo más que esto da para otro artículo.

Ahora quiero darte un par de trucos acerca de qué puedes hacer para incorporar el Monk mode estacional y selectivo en tu vida.

En cuanto al Monk mode estacional puedes incorporarlo de 3 formas:

  • 6-6: Este es del que te hablaba hace un rato. Consiste básicamente en hacer unos 6 meses al año de Monk mode y luego 6 meses en piloto automático. Esta es una buena opción si trabajas para ti mismo o tienes tu propio negocio. Además, sería ideal que tengas empleados o personas a las que delegar la mayoría del trabajo durante los meses de piloto automático. Aquí el objetivo es hacer crecer tu empresa/negocio/proyecto de forma espectacular durante 6 meses y el resto del año hacer que se mantenga. Y así cada año.
  • Vacacional: consiste en aprovechar las vacaciones y festivos para hacer Monk mode. Si trabajas por cuenta ajena o eres estudiante esta puede ser una buena opción para ti. Durante la mayor parte del año trabajas o estudias y aprovechas las vacaciones para centrarte al 100% en tu proyecto. El único problema que puedes tener es que te quemes o satures, sobre todo si solo tienes un mes de vacaciones al año. Pero si tienes varios meses de vacaciones al año (estudiantes, trabajadores estacionales, profesores…) esta puede ser una buena opción para ti.
  • Intercalado: consiste en hacer Monk mode aun y estar trabajando o estudiando. No es lo ideal, pero puedes hacer Monk mode todas las horas restantes de tu día una vez finalizada tu jornada y obligaciones. Probablemente, esta sea tu mejor opción si trabajas 11 meses al año. Aquí simplemente irías a trabajar y al terminar te pondrias en Monk mode (nada de distracciones y dedicar todo el tiempo a tu proyecto sin descuidar tu bienestar). Este consiste en introducir y compaginar tus obligaciones con el protocolo.

Estas son las 3 formas principales en que puedes aplicar el Monk mode estacional. Así que visto esto es el momento de hablar sobre cómo lo haría yo para aplicar este protocolo en mi vida. Aun y así, quiero recalcar que cada uno debe ver y decidir que le conviene más y cuál es la mejor forma de introducir el Monk mode en su vida. Así que lo que voy a contarte ahora es el plan que YO estoy implementando en MI situación actual con el objetivo de inspirarte y con un poco de suerte darte alguna idea para ver como puedes implementar este protocolo en tu vida de manera exitosa.

Mi protocolo de Monk mode

Primero de todo he incorporado un Monk mode selectivo en mi día a día. Este consiste básicamente en meditar cada día 10′, hacer ejercicio cada día y comer de modo saludable el 90% del tiempo. Con esto ya tengo mucho ganado gracias al mejor estado físico y mental en el que me encuentro. Tengo más energía, más ganas de hacer cosas, me encuentro mejor, no me pongo malo tan a menudo…

Para conseguir esto ya hace años que voy implementando ciertos hábitos y rutinas en mi vida, además de poner ciertas «reglas» para asegurarme que no me desvío de mi objetivo. Algunas de estas reglas son:

  • Comer comida basura solo en eventos sociales
  • Hacer ejercicio a diario
  • Meditar 10 minutos cada día
  • Nada de alcohol, tabaco ni ninguna otra droga
  • Limitar uso de las redes sociales

Básicamente implemento la parte obligatoria del protocolo todo el año para mantenerme activo y en un buen estado físico y mental. El Monk mode selectivo es algo que realmente deberías considerar si quieres empezar. Este te mantiene en un buen estado y mejora tu capacidad de trabajo. Además, si tienes poco tiempo para hacer Monk mode estricto (menos de 2-3 meses), el Monk mode selectivo facilita en gran medida la transición debido a que ya estás acostumbrado a varios de los pilares del protocolo (hacer ejercicio, meditar, menos distracciones…) por lo que te cuesta menos entrar en este estado de máxima productividad y concentración.

No pretendas empezar a hacer Monk mode y de un día para otro dejar todas tus adicciones y malos hábitos. Esto no funciona así. Si estás acostumbrado a fumar, beber, no hacer ejercicio, comer mal, no meditar… no quieras empezar haciendo 3 meses de Monk mode total, ya que al tercer día ya lo habrás dejado. Empieza con un Monk mode selectivo, ve implementando poco a poco las reglas básicas del protocolo y luego ya podrás empezar a considerar hacer algún período de Monk mode estricto.

Es por esta razón que, durante la mayor parte del año, elimino varias distracciones y luego dedico todo este tiempo a mis proyectos. Para hacerlo he reducido al máximo la principal distracción en mi vida: las redes sociales. De esta forma la transición al Monk mode estricto es mucho más fácil, ya que ya estoy acostumbrado a períodos de trabajo intensos además de a varias de las reglas del protocolo.

Para reducir el consumo de redes sociales he implementado varias mesuras. La primera fue desinstalarme TikTok. Luego me instalé una aplicación que me permite establecer el tiempo máximo que puedo pasar en cada aplicación antes de que quede bloqueada y restringí el uso de Instagram (la principal red social que uso para matar el tiempo) a 10 minutos diarios. Así he conseguido reducir el uso de redes sociales y Whatsapp a menos de 2 horas semanales. Algo realmente espectacular teniendo en cuenta que antes eran 2 horas diarias…

Así que haciendo esto he «desbloqueado» unas 14 horas semanales (que se dice pronto…) para dedicar a mis proyectos. Y es gracias a estas 14 horas que ahora estás leyendo este artículo, esta página web existe, y puedo subir un episodio semanal al podcast y dos tweets diarios. Este es el poder del Monk mode. Es alucinante como con solo unos pequeños ajustes y cambios en las cosas en las que nos centramos y a las que dedicamos nuestra atención podemos conseguir unos resultados tan grandes.

¡Pero espera! Que esto no es todo…

Además del Monk mode selectivo permanente también estoy implementando un Monk mode vacacional, es decir, aprovecho parte de las vacaciones para hacer Monk mode estricto. Este año voy a aprovechar las vacaciones de Semana Santa y todo el mes de julio (y finales de junio) para hacer Monk mode estricto.

Esto se debe a que aunque el Monk mode situacional está muy bien, eso no es Monk mode en sí… es únicamente una forma de implementar algunos principios del protocolo en tu día a día. Esto lo que hace es que algunos de los beneficios y resultados se vean disminuidos.

Si realmente quieres ver un cambio radical, lo ideal es hacer un mínimo de 1-3 meses de Monk mode.

Es por esta razón que mi recomendación es hacer el protocolo de manera estacional. Así puedes obtener los beneficios de ambos mundos. Por un lado, tienes todo este progreso y por el otro el disfrutar de este.

Pero ¡cuidado!, trabajar demasiado sin dejarte tiempo para descansar y recargar pilas también es peligroso… el peligro del Monk mode vacacional es no dejar tiempo para descansar, algo que todos necesitamos. Es por eso que yo dejo agosto como mes de vacaciones. En este sigo implementando un monk mode situacional, es decir, sigo meditando, voy al gimnasio, hago deporte, como comida sana la mayoría del tiempo y hago un par de sesiones de trabajo al día, pero tengo claro que aquí la prioridad no es trabajar sino desconectar.

El estar con mi familia, amigos, hacer cosas que me gustan… pasa por delante de todo lo demás. Simplemente, me sigo levantando sobre las 7 (porque me gusta) y aprovecho para trabajar e ir al gimnasio mientras el resto de personas aún duermen o justo se empiezan a despertar. Por lo general, en agosto, la actividad no empieza hasta las 11 de la mañana o así, por lo que aprovecho estas horas para trabajar en vez de estar en el sofá sin hacer nada. Luego, también suelo aprovechar después de comer para hacer otra sesión de trabajo mientras el resto de la gente descansa o hace la siesta. No me pierdo nada. Solo aprovecho los momentos de inactividad para seguir progresando y no parar del todo, pero sin perder de vista que el objetivo de ese mes no es avanzar sino descansar. Así que si me dicen de salir a tomar un helado cuando tenía planeado trabajar un rato, no dudo en salir si es lo que me apetece.

Cómo implementar el Monk mode a pesar de tus obligaciones

Dicho esto, puede que tú no puedas permitirte hacer Monk mode 6 meses al año. De hecho, no puedo ni yo. Al menos, no Monk mode estricto. Además, puede que tengas varias obligaciones que atender (hijos, trabajo, estudios…) que no te permiten centrarte única y exclusivamente en tu proyecto. Si es así, no te preocupes. Ahora veremos algunas cosas que puedes hacer para implementar este protocolo a pesar de las obligaciones que tengas.

Antes que nada, pero, me gustaría destacar que tener obligaciones no es un impedimento. Obviamente, va a dificultar un poco la aplicación del protocolo, pero al fin y al cabo el objetivo de este es eliminar distracciones para ser más conscientes de a qué dedicamos nuestro tiempo. Por lo que si tienes hijos, trabajo o estudios estos seguramente sean una prioridad para ti. Por lo que no se trata de apartarlos de tu vida, sino de incluirlos dentro de tu protocolo.

Si tienes hijos, en vez de pretender que no existen mientras haces Monk mode deberías incluir en tu protocolo el pasar tiempo de calidad con ellos. Jugar, disfrutar y reír con tus hijos puede ayudarte a conseguir esa paz y tranquilidad interior que buscamos. Pero también vas a tener que aprender a separarte para trabajar en tus objetivos. Es mucho mejor para todos estar 1 hora jugando con tus hijos estando realmente presente y pendiente solamente de ellos sin dejarte distraer por nada y luego irte a algún sitio a trabajar un par de horas. Que estar 3 horas trabajando con tus hijos revoloteando a tu alrededor queriendo que juegues con ellos y tú sin hacer ni una cosa ni la otra.

Monk mode trata de eliminar distracciones. Así que mientras trabajes no quieres que tus hijos te distraigan al igual que mientras estés con ellos no quieres que tus proyectos te distraigan. Monk mode consiste en hacer las cosas intencionadamente y estando presente en todo momento, estando al 100% concentrado en esa tarea, ya sea trabajar, estudiar o jugar con tus hijos. Así que tener hijos, trabajar o estudiar no debería ser un impedimento para hacer Monk mode, sino al contrario. Simplemente, debes integrar dichas obligaciones o compromisos en tu rutina o protocolo.

Para hacerlo, estructura tu protocolo y rutina alrededor de dichas obligaciones. Si sabes que de 8 a 15 trabajas, estructura el resto del día alrededor de esto. Si sabes que tus hijos llegan a casa a las 17 y justo es cuando más quieren estar contigo y jugar un rato, estructura tu rutina alrededor de esto. Debes adaptar el protocolo a tus compromisos, no al revés. No puedes decirles a tus hijos que tienes que trabajar y que ya jugarás con ellos a las 22:00 cuando sabes que a esa hora están reventados y solo tienen ganas de ir a dormir, al igual que no puedes decirle a tu jefe que ese horario no te va bien y que quieres trabajar de 8 a 12 y de 14 a 18. Porque la vida no va así.

De hecho, el protocolo ya está pensado para ser flexible. Puedes meditar a cualquier hora (solamente necesitas 10 minutos), puedes hacer ejercicio en cualquier momento, puedes adaptar tus sesiones de trabajo… simplemente estructura todos estos bloques alrededor del resto de compromisos que tengas.

Tener compromisos no es una excusa para no hacer Monk mode. Tener compromisos es una razón para hacerlo.

Beneficios de implementar el Monk mode en tu vida

Ahora me gustaría comentar contigo los beneficios más comunes y notables del Monk mode. La mayoría de ellos ya los hemos ido viendo a lo largo del artículo, pero mi intención aquí es ponerlos todos juntos para que veas más claramente el potencial del Monk mode y te decidas de una vez por todas a implementarlo en tu vida.

Si aún no te has decidido a implementarlo puede que estos beneficios te ayuden a terminar de dar el paso y por lo menos saber qué puedes esperar al implementar este protocolo:

  • Output espectacular: al fin y al cabo todo el protocolo se centra en tu capacidad de producir y avanzar en un objetivo.
  • Más capacidad de concentración: este protocolo hace todo lo necesario para aumentar tu capacidad de concentración de forma realmente impresionante, eliminando las distracciones y centrándose en lo que realmente importa.
  • Desintoxicación: el tener que separarte de todas estas adicciones, malos hábitos y distracciones que llenan nuestra vida nos permite tomar un respiro. Es como respirar aire puro después de mucho tiempo encerrados en una fábrica de carbón.
  • Mejora de salud: los nuevos hábitos de ejercicio, meditación y alimentación (opcional, pero muy recomendable) van a hacer de ti una persona nueva.
  • Más energía: eliminar tus malos hábitos y adicciones y sustituirlos por unos de mejores hace que tus niveles de energía aumenten drásticamente.
  • Más claridad: separarte del «ruido» constante del día a día te permite encontrarte a ti mismo y reflexionar sobre tus valores, objetivos y metas. A veces nos dejamos llevar demasiado por lo que se supone o lo que creemos que tenemos que hacer. Poder parar y reflexionar sobre qué quieres realmente es clave para vivir tu vida intencionadamente.
  • Más felicidad: todo este espacio creado entre tú y el resto del mundo te permite vivir de forma más tranquila e intencionada. Esta tranquilidad y paz interior, junto con todo el progreso y tu buen estado físico y mental, te pone en la posición ideal para sentirte bien contigo mismo y con lo que estás haciendo y consiguiendo.
  • Más confianza: ver de lo que eres capaz cuando realmente te lo propones te permite saber en lo más profundo de tu ser tu propia valía. Y esto, mi amigo, no puede quitártelo nadie.
  • Vivir intencionadamente: durante el protocolo somos nosotros los que tomamos las riendas de nuestra vida. Pasamos de dejarnos llevar por las distracciones y outputs externos a empezar a decidir por nosotros mismos que queremos hacer y cuando.

Así que estos son solamente algunos de los beneficios de este protocolo, pero seguro que hay muchos más. Dependiendo de las reglas opcionales que pongas y el tipo de Monk mode que hagas, estos beneficios se verán más o menos potenciados.

Tienes que entender que no es lo mismo hacer 3 meses de Monk mode total estricto que hacer 2 semanas de Monk mode por las tardes después de trabajar. En ambos casos verás los beneficios, pero en uno serán mucho más acentuados y evidentes que en el otro. Es lógico, ¿no?

Así que ten esto en cuenta al programar tu protocolo y no desesperes. El principio puede que sea difícil, pero a partir de la segunda semana las cosas solo van a ir a mejor.

Resumen y conclusión

Cómo ya has visto a lo largo de esta mega-guía, el Monk mode es casi un estilo de vida que persigue la eliminación de las distracciones para así poder centrarnos en lo que realmente importa. A lo largo de este buscamos reducir nuestros comportamientos compulsivos y adicciones para sustituirlos por buenos hábitos y prácticas que nos ayuden a conseguir paz interior, vivir intencionadamente y avanzar en el objetivo de nuestra elección de forma espectacular.

Para ello es vital la elección de un solo objetivo (o cómo mucho 3), ya que, sino nos distraeremos cambiando de un objetivo a otro. Una vez tengas tu objetivo es el momento de crear tu propio protocolo y adaptarlo a tus necesidades y obligaciones. Para ello hay 3 reglas no-negociables para mantenernos en un estado óptimo para sacar el máximo provecho a este protocolo. Estas son: hacer ejercicio mínimo 30′ diarios, meditar 10′ al día y prohibido alcohol, tabaco y cualquier otra droga. Además, vas a tener que añadir tus propias reglas opcionales para personalizar el protocolo, las más comunes son: no tomar cafeína, hacer algún tipo de dieta alimenticia, limitar el uso del móvil o pantallas diario, leer…

Lo importante es que elijas esas que más se adapten a tu situación y objetivos. Luego, es recomendable crear tu propia rutina diaria que seguir. No tienes por qué seguirla a diario estrictamente, pero la verdad es que tener una rutina y seguirla ayuda a mantener el foco en lo que importa y no dejarte llevar por las distracciones o tentaciones que vayas encontrando durante tu período de Monk mode.

Es vital recalcar que la primera semana suele ser la más dura y es una semana de adaptación en que debes acostumbrarte a sustituir unos comportamientos y hábitos por otros que te permitan llevar a cabo este protocolo con éxito. Es por esto que los mejores resultados se ven en períodos de Monk mode superiores a 1 mes, ya que es cuando te adaptas completamente a la rutina y aprendes a fluir con ella.

En caso de no poder hacer períodos tan largos de Monk mode siempre tienes la opción de hacer Monk mode selectivo, vacacional o intercalado. En cualquier caso, seas quién seas y sea cual sea tu situación, estoy casi seguro de que hay algún tipo de Monk mode del que puedes beneficiarte si aprendes a integrarlo en tu vida correctamente. Y recuerda, tener compromisos u obligaciones (hijos, trabajo, estudios…) no es excusa para no implementar este protocolo, sino al contrario, es una razón de peso por la que deberías implementarlo.

Para empezar, el mejor consejo que puedo darte, es que empieces con un Monk mode situacional. Empieza por eliminar o disminuir los malos hábitos y adicciones y ve sustituyéndolas por los principios básicos del protocolo (ejercicio, meditación, no drogas…). Una vez tengas esto controlado puedes plantearte hacer algún período de Monk mode estricto. Mi recomendación es que pruebes a hacer el desafío de 30 días de Monk mode. De esta forma ves realmente los beneficios que el protocolo puede ofrecerte sin saturarte demasiado.

Dicho esto, solo quiero decirte que espero que este artículo te haya gustado y te sirva de guía y punto de referencia a partir del cual crear tu propio protocolo e integrarlo en tu vida, ya que los beneficios de hacerlo son realmente notables.

Así que si te decides por integrar el Monk mode en tu estilo de vida me encantaría que me dejaras un comentario aquí abajo diciéndome que tipo de Monk mode vas a incorporar en tu vida y qué reglas vas a seguir. Y recuerda, ¡no te pongas demasiadas reglas o el protocolo perderá su efectividad! En este caso… ¡menos es más!

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